Ya pasada la segunda vuelta son y serán muchos los análisis que buscarán entender lo que pasó y vislumbrar lo que vendrá. Al igual que en una columna posterior a la primera vuelta, lo que documentamos acá son correlaciones de datos que nos parecen interesantes para describir comunalmente los resultados.
En primer lugar, llama la atención que -en promedio- mientras mayor fue la votación de Provoste en primera vuelta, mayor fue el crecimiento de Boric entre la primera y la segunda vuelta. La correlación entre el crecimiento de Boric y la votación de Provoste es positiva y alta. En cambio, JAK no fue capaz de captar los votos de Provoste en esas comunas. Ahí aparece una primera clave de la elección de Boric, a saber, haber sido capaz de captar los votos de Provoste y de los moderados de izquierda.
En segundo lugar, se observa que las comunas donde Sichel sacó más votos en primera vuelta fueron -tal como se esperaría- donde Boric menos creció entre la segunda y la primera vuelta. Lo que llama la atención es que JAK no fue capaz de aumentar su votación en esas comunas más que en otras. Es decir, una segunda clave de la elección es que, a diferencia de Boric con Provoste, JAK no logró captar los votos de Sichel en gran medida. Posiblemente el apoyo “aguachento” de Sichel no fue capaz de movilizar al electorado.
En tercer lugar, se encuentra que ambos candidatos aumentaron su votación más donde Parisi sacó muchos votos. Es decir, en alguna medida se repartieron esos votos. Sin embargo, Boric los aprovechó mucho más. Parece ser que el apoyo atrasado de Parisi no se traspasó a JAK.
En cuarto lugar, si se compara con las parlamentarias, se ve que en la segunda vuelta presidencial JAK no fue capaz de captar apoyos locales de parlamentarios y no aumentó su votación en las comunas que fueron más votados. Boric sí aumentó un poco más en las comunas donde la izquierda obtuvo una buena votación parlamentaria.
Finalmente, respecto de los votos nuevos, se observa que Boric aumentó ligeramente su porcentaje de votación en comunas que tuvieron un aumento de votos respecto de la primera vuelta. Lo contrario sucede con Kast. De hecho, se identifica que la diferencia de votos entre ambos candidatos se vuelve estadísticamente significativa sólo en comunas que tuvieron un amplio aumento de votos. Este resultado, sin embargo, es muy sensible a la inclusión de outliers, por lo que cabe interpretarlo con un poco más de cuidado.
En definitiva, nos guste o no, ganó el candidato que hizo lo que decía el manual. El que perdió fue a un viaje a Estados Unidos que no tenía mucho sentido, no recibió el apoyo de la coalición más cercana que quedó en el camino y no logró capitalizar el apoyo local a parlamentarios afines. Queda la lección para el futuro.
Nota: Para los interesados en ver estas relaciones entre datos, pueden seguir la cuenta @Contrafactual2 en Twitter, donde están publicados todos los gráficos.
