reforma

Sacar adelante la reforma previsional era probablemente el principal objetivo a incluir en su balance de Gobierno. Han estado todo el tiempo pregonando lo cerca que están de un acuerdo para mejorar las pensiones, lo cual siempre ha sido más un deseo que realidad, porque hasta en la comisión técnica, que elaboró un informe para el Senado, hay desacuerdo en lo fundamental. Pero esta semana quedó claro que el Presidente Boric juega con la posibilidad cierta de no aprobar la reforma porque ésta le acarrea costos que no está dispuesto a pagar por la pérdida de apoyo que le originaría en su núcleo duro.

El Frente Amplio, el Partido Comunista y sectores socialistas le han advertido que no están dispuestos a aprobar el proyecto si éste renuncia a su denominación de origen: “Crea un nuevo sistema mixto de pensiones y seguro social”. Para esta izquierda, eliminar las AFP es un intransable, así como crear un pilar de reparto. La reforma que se está negociando en la Comisión del Trabajo del Senado no elimina, sin embargo, a las administradoras y buscan un acuerdo en torno a destinar un 0,5% de los 6 puntos porcentuales extras de cotización a emparejar las pensiones de hombres y mujeres con igual cantidad de fondos a los 65 años. Ese es el germen del reparto en el sistema, porque como dijo la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, después se puede subir el porcentaje.

El cambio de estrategia se develó con los emplazamientos de la ministra PC a la candidata de Chive Vamos, cuando el domingo Evelyn Matthei posteó una aprensión razonable: “después de leer el segundo informe de la mesa técnica observo que varios de sus contenidos pueden traer consecuencias graves no buscadas”. No ahondó más, pero sus cercanos explicaron sus temores, los que han estado muy presentes en la oposición y sus técnicos: que el proyecto aumente el déficit fiscal que ya ha escalado, que la licitación de cartera (supuestamente para introducir competencia) se convierta en un acto expropiatorio, y que usar una parte de la cotización (aunque sea para una causa justa, como la de la brecha con las mujeres) puede transformarse en sistema de reparto a poco andar.

En manada salieron a cuestionarla, empezando por la ministra Jara, que la calificó de “confusa” por no detallar las diferencias en el posteo. Se sumó el ministro Elizalde de Segpres y cómo no, la presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, quien la acusó de “entorpecer los acuerdos”.

La estrategia contra Matthei la continuó el martes 24 la Secom, que emitió una minuta llamando a los voceros oficialistas a continuar disparando contra la candidata de Chile Vamos, emplazándola a aclarar “sus confusas declaraciones” y a resucitar el odio a las AFP, que los exitosos retiros que promovió la izquierda contribuyeron a amainar. 

Completamente contrario al espíritu navideño y al acuerdo que la izquierda busca en el Senado, el jueves salió el Presidente a polarizar, escribiendo: “A las AFP no les gusta le reforma de pensiones. Es una muy buena señal para avanzar”. Es decir, los que están en contra, es porque quieren que las administradoras sigan “con las mismas reglas que hoy tienen que les entregan utilidades que son superiores a cualquier otra industria”, como indicaba la minuta de la Secom.

Nuevamente la ministra Jara acusó a la candidata de debilitar un acuerdo, cuando no lo hay ni en la izquierda ni en la oposición, donde los republicanos han presionado a la derecha a definiciones claras en torno a la propiedad de los fondos por parte de los trabajadores formales. Los senadores de Chile Vamos se comprometieron en agosto a aprobar el proyecto en la comisión del Trabajo antes que termine el año para comenzar a votarla el 6 de enero en la Sala.  El senador Juan Antonio Coloma, que preside la instancia, ha dicho que “no sé cómo va a salir”. Después de todos los reparos al interior de los mismos partidos, lo probable es que en el Senado se apruebe una parte, como elevar la cotización en los 3 puntos que van a la cuenta individual, en lo cual hay consenso transversal. Pero el Gobierno preferirá no hacer ninguna enmienda para mejorar las pensiones, aumentando el ahorro, con la izquierda en contra, no dispuesta a renunciar a sus ideas refundacionales para el sistema previsional que estaban en el texto que rechazó el 62% de los chilenos en el plebiscito constitucional.

Una vez más, Boric prefiere perder la posibilidad de avanzar, que traicionar a su núcleo duro. El diputado PS Marco Ilabaca considera que el proyecto en cuestión es “dramático” porque “no toca ni un ápice a las AFP”. Sabedores que perderán La Moneda, la opción sería mantener la bandera “no más AFP” para un remake desde la oposición en el próximo período. El Presidente, además, no ha olvidado el costo en pérdida de apoyo que pagó su antecesor cuando aprobó el matrimonio gay con el respaldo de la izquierda, pero con gran parte de su sector en contra. Anticipando ese vuelco oficialista es que La Moneda prepara el escenario, polarizando para que sea la derecha la que pague los costos “de no subir las pensiones” y responsabilizar a su candidata de la falta de acuerdo.

Así como va la desafección en la izquierda y las minutas, los emplazamientos y posteos del Gobierno, éste se prepara para botar por la borda la reforma que tramita desde noviembre de 2022, buscando endosar a la derecha de su fracaso.

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3 Comments

  1. La pura y Santa Verdad. Y además clarito.
    Es de esperar que la seudo derecha entienda alguna vez, que no hay que ceder un milímetro a los marxistas.

  2. La razón de fondo del porqué la rentabilidad de la industria de las AFP´s es alta es por el elevado riesgo de la actividad producto de la demonización que sufre por parte de la izquierda. Quien en su sano juicio querría invertir en la industria sujeta a que en cualquier momento una mayoría parlamentaria temporal puede decretar su nacionalización.
    Si la izquierda quiere que bajen las comisiones la forma mas efectiva para hacerlo es apoyando a las AFP´s e incentivando la entrada de nuevos actores a la industria de manera que al aumentar la competencia bajen las comisiones. Si las comisiones son consideradas altas es exclusivamente gracias al discurso de la izquierda en contra de las AFP´s.

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