31 de Octubre de 2021/SANTIAGO Durante punto de prensa se exhiben los facsímiles de cédulas electorales para conocimiento de los medios de comunicación y la ciudadanía. FOTO KARIN POZO/AGENCIAUNO

La elección de Franklin D. Roosevelt a la presidencia de Estados Unidos en 1932 probablemente marcó el grueso de lo que fue el siglo XX para ese país (y gran parte del mundo). Sin él, casi seguro que no se habrían realizado las reformas del sistema económico norteamericano (el New Deal – Nuevo Acuerdo) que le han permitido continuar sin desafíos relevantes casi un siglo más, junto con el sistema democrático más longevo en la historia mundial. Así puede ocurrir en Chile con esta elección del 21 de noviembre. O no…

Muchas personas me han preguntado las últimas semanas qué creo que pasará si gana Boric o si gana Kast. Mi respuesta breve es que con Kast el lío será grande al menos los próximos dos años. Con Boric serán entre el tercero y el cuarto. Elija Ud. Me baso en la evidencia histórica del caos Piñera 2 para el primer pronóstico y en el gobierno de la Unidad Popular para el segundo. Para el fin del cuarto año, 2025, el panorama se aclara: si el elegido ahora es Kast, ese año es altamente probable que tengamos una elección democrática y una segunda oportunidad (Constituyente mediante). Con Boric presidente no me siento tan seguro de tener elecciones democráticas en cuatro años más. Lo digo no porque no le crea a él ni por un anticomunismo militante. Es simplemente recordar la experiencia no sólo de Cuba y Venezuela, sino desde mucho antes y consistentemente: la de Rusia, Ucrania, Polonia, República Checa y un largo etcétera. Estudiar historia importa.

Personalmente doy por descontado que los próximos años serán turbulentos. Pero tengo una buena dosis de optimismo y esperanza. Votaré por quien considero que tiene más capacidades y condiciones de ponernos en un camino que nos saque del pantano político y económico en que estamos viviendo.

Voto por Sichel, primero, porque tiene un programa responsable para hacer los cambios sociales, económicos y políticos que Chile necesita. Como Roosevelt. Chile necesita más igualdad sin sacrificar el crecimiento, ni lo avanzado hasta ahora en diversos ámbitos. Corrigiendo lo deficiente, no destruyendo. Conservando lo bueno, no cuestionando todo. Mejorando las instituciones, no debilitándolas.

Segundo, porque Sichel representa a la nueva generación que se requiere para conducir nuestro país, y tiene además la experiencia y los equipos competentes y suficientes para hacerlo bien. Conoce mejor las diversas áreas y maneras en que los ciudadanos nos desenvolvemos. No sabe sólo de política, ni ha vivido de eso toda la vida. Sí, ha trabajado en el Estado y como político, pero también como empleado, como funcionario, empresario privado, profesional independiente, etc. Igual que la mayoría de sus colaboradores/as más cercanos. Esto importa para saber dirigir bien un país.

En tercer lugar, porque sintoniza mejor con la mayoría de la población chilena, tanto jóvenes como mayores, al pertenecer a una generación más joven y a la verdadera clase media. Su historia personal lo muestra con claridad. Por eso además sintoniza mejor con para dónde va el mundo de hoy. Esto va más allá de lo político, o sea, de ser de centro y convocar a independientes. Chile debe ir haciéndose una sociedad menos conservadora. Admitir más, y con respeto, las demandas feministas y de otros géneros, acomodar los distintos tipos de familia y valores que las personas tienen hoy, preocuparse más del medio ambiente y del cambio climático, de la importancia de los animales para miles de familias, etc, etc. Más vale que tengamos un presidente que no apoye a rajatabla esas causas sino que, compartiéndolas, también acompañe a quienes les cuesta acomodarse a ellas. A los que requieren cierta gradualidad, tiempo, pausas, como son las personas de mayor edad. Creo que Sichel tiene este último enfoque para abordar estos temas, que ya no son sólo del futuro sino del presente.

En cuarto lugar, Sichel tiene más posibilidades de ganar a Boric en segunda vuelta que Kast. No sólo por el menor nivel de rechazo. La Cadem hecha el día después del último debate muestra que Kast perdería por dos puntos ante Boric. Sichel aparece hoy empatándole, pero va subiendo mientras Boric está estancado o bajando. También porque entre quienes votarán por Parisi, ME-O y Provoste son muchos más los que en segunda vuelta votarían por Sichel que por Kast,  aunque hoy día no se lo declaren al encuestador. El motivo central creo que sería la mayor sintonía que tiene Sichel con el chileno y chilena medio, y con aquellos que en primera vuelta favorecen a esos candidatos.

Finalmente, pienso que una mayoría de ciudadanos/as intuye que entre los candidatos disponibles, Sichel sería el que más podría convocarnos de nuevo a los chilenos a trabajar juntos, menos desunidos, tanto a políticos, como a gremios, organizaciones y personas. Alguien que sería más como Aylwin que como Piñera. Alguien que buscaría recuperar nuestro sentido de comunidad. Que buscará hacer los cambios necesarios, pero en forma viable y responsable. Cambios con estabilidad; con menos incertidumbre. Buscando acuerdos y no pasando por encima de los que piensen distinto. Un Nuevo Acuerdo, como lo hizo Roosevelt y después Aylwin.

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.