Los proyectos que entregan certezas y definiciones enfrentadas han calado en los electores en un escenario de pandemia e incertidumbre política. Los chilenos han decidido que pasen a segunda vuelta quienes tienen una visión de país clara, al menos en las grandes definiciones. Ambos representan visiones contrapuestas para el futuro de nuestro país, donde no hay sitio para posiciones intermedias. Estás aquí o estás allá.

Este escenario es lejos el más adverso a los partidos políticos tradicionales, donde sus candidaturas presidenciales están quedando en cuarto y quinto lugar con las cifras que hemos ido conociendo. Ya no tienen margen luego de un mal resultado en las elecciones de convencionales. ¿Existirá una deliberación o meditación más profunda de los electores que pretenden representar?

Con los resultados del Congreso en mano habrá que replantearse la idoneidad de las elecciones parlamentarias antes de la segunda vuelta presidencial. Esto, en el marco de cambios al régimen de gobierno y posibles modificaciones que le permitan a un gobierno tener mayorías en el Congreso para poder llevar a cabo su programa.

Los liderazgos individuales han superado el sistema de partidos tradicional, existió un candidato que sin siquiera pisar nuestro país fue la sorpresa de la noche. Particularmente preocupante son los resultados en el norte de nuestro país, con un fenómeno que levanta especial atención y requerirá un análisis más detallado.

El voto por Parisi representa todo eso que hemos hablado en los últimos años. El voto anti-partido tradicional, anti-elites. No es el mismo voto anti-sistema de la izquierda más radical. Son personas que no ven esperanza en las fuerzas políticas de siempre y que formaron hasta un partido que es el que tiene más militantes.

¿Cómo interpretará los resultados la Convención Constitucional? ¿Será capaz de no contaminar el proceso eleccionario? Lo prudente, que no es lo más frecuente, sería dejar las declaraciones grandilocuentes y desafiantes respecto a los cambios al sistema político, y participar con mesura y altura de miras en una elección que nos sorprendió a todos.

La segunda vuelta está abierta, la distribución de los votos de Parisi serán la mayor incógnita, en una elección polarizada, la más polarizada que hemos vivido estos últimos 30 años. Los apoyos para el balotaje no están claros y todavía queda camino por recorrer.

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