Las elecciones de la semana pasada determinaron avances para la votación de la centroderecha. Sin embargo, muchos municipios también fueron perdidos por el sector debido a que no hubo acuerdo en la presentación de una candidatura única.
Esta situación permitió que el oficialismo minimizara el tamaño de la derrota que obtuvo en los comicios. La oposición deberá tomar nota de aquello para no verse expuesta a un nuevo fracaso en las elecciones parlamentarias y presidenciales que se llevarán a cabo en diciembre del próximo año.
En el caso de la oposición, dicho concurso electoral permitió aclarar que Evelyn Matthei es la candidata que crece en la derecha y se vislumbra como ganadora de la Presidencia de La República.
La oposición logró recuperar una gran cantidad de comunas perdidas en los comicios anteriores, tales cómo Santiago, Ñuñoa y San Miguel, entre otras y logró mantener Providencia y La Florida. Sin embargo la coalición opositora, no logró mantener Puente Alto por los errores cometido en la conformación de la lista.
En general la oposición avanzó en la votación popular, sobre todo por los importantes resultados que obtuvo en la elección de concejales.
Para la presidencial, el oficialismo no ha logrado aclarar quién estará al frente de dichos comicios. La candidata del Socialismo Democrático, Carolina Tohá, se ha visto involucrada en las aclaraciones que se han suscitado por parte del gobierno en el caso Monsalve. Con ello, su opción presidencial ha disminuido notoriamente. Las explicaciones han sido débiles, poco claras y en definitiva han dejado una gran cantidad de dudas. La ministra del Interior no pudo distanciarse de un hecho clave: si conoció con anticipación la responsabilidad del exsubsecretario del Interior en los hechos que se le imputan (acusación de violación de una subalterna).
Pese a que el tema más importante que preocupa a la ciudadanía es la seguridad, los resultados electorales parecen no advertir esa situación. Diariamente conocemos el cúmulo de asesinatos y ataques delincuenciales que afectan a una población que espera con ansias que aquello se corrija.
El discurso del gobierno es débil en esta materia y los votos de proyectos que esperan fortalecer los temas de seguridad son frágilmente apoyados por importantes segmentos de la coalición de gobierno, especialmente el Frente Amplio y el Partido Comunista.
Lo sorprendente es que al escenario de inseguridad debemos sumar la debilidad de la economía, con un crecimiento muy bajo, cercano al 2% para el presente año y con una tasa de desempleo de dos dígitos, la cual se esconde detrás del empleo informal con remuneraciones mucho más bajas y por ende con una caída del consumo.
Esta desaceleración se prolongará hacia el próximo año cuando la economía todavía no se va a haber recuperado.
Mientras la economía no crezca al menos 4% y el consumo e inversión no se recuperen, la actividad continuará estancada. Este año y el próximo, la economía solo crecerá cerca del 2%. Aquella cifra es insuficiente para promover una reactivación y un aumento del empleo en el sector formal de la economía. Claramente, esto significa que necesitamos un cambio de gobierno, con ideas claras respecto a la reactivación, el empleo formal, la inversión y el consumo sostenible en el tiempo. Todo esto acompañado de la recuperación de la seguridad y el estado de derecho en el país.

Excelente analisis, felicitaciones
En mi opinión invertiría las prioridades, primero recuperar la seguridad y el estado de derecho. La inversión, el crecimiento, el empleo, la inflación controlada y el aumento de la productividad llegarán casi, casi solos. En ese contexto y teniendo una conducción coherente, tendremos buena educación, salud y previsión social. Ese es el orden y prioridades