La semana recién pasada un grupo de empresarios chilenos, vinculados a diversas actividades, visitamos Madrid y Sevilla con la misión de promover el comercio y la inversión entre nuestros países. Razones para invertir en España hay muchas, como las hay para que empresarios españoles inviertan en Chile. Esto será posible en la medida que seamos capaces de mostrar un país serio, seguro y con reglas del juego claras y estables.
Fuimos interrogados en distintos eventos acerca del escenario que enfrentamos en estos días. Chile, hasta ahora, ha sido considerado por lejos el mejor país de la región en casi todos los aspectos. Es por ello que resulta muy preocupante que el clima de inseguridad interna, la inmigración descontrolada y el intento sin límites de los convencionales por llevar adelante tareas que nadie les ha encomendado puedan afectar severamente la imagen de Chile en el exterior. Después de dos años de pandemia, en que podemos viajar fuera y compararnos con países más desarrollados, como España, quedamos con una sensación de tristeza y de impotencia.
Para darle solidez a mi planteamiento daré algunos ejemplos.
1- Para entrar a Madrid tardamos 15 minutos en el aeropuerto. Para entrar a Chile más de 1 hora y media y una caminata interna dentro del aeropuerto por distintos niveles, de no menos de 1,5 kilómetros.
2- En Madrid y en Sevilla no presencié robos o asaltos. Son ciudades seguras.
3- La policía es respetada.
4- El centro de Madrid y de Sevilla están limpios, no hay grafitis y no hay vándalos tipo Plaza Baquedano.
5- Tomé un fabuloso tren a Toledo y otro a Sevilla. En Chile esto sería imposible.
6- En las iglesias, al asistir a misa estaba en el altar la bandera de España.
7- No se da propina en los restaurantes.
8- Los taxis cobran lo que corresponde y son seguros.
8- En el metro de Madrid no hay cantantes ni vendedores ambulantes y es puntual y limpio.
9- Edificios históricos, museos e iglesias patrimoniales están en perfecto estado de mantenimiento.
10- Carreteras fabulosas, sin choques frecuentes y con tráfico razonablemente fluido.
11- No hay comercio ambulante en las veredas, por donde se puede transitar libremente.
12- Parques y jardines en perfecto estado de mantenimiento.
13- No hay “cuidadores” de autos.
14- Ciudadanos respetuosos del que está al lado, bien vestidos y aseados.
Finalmente, como chileno me sentí acogido, bien tratado y respetado. He regresado a mi país a dar la pelea, para que gente civilizada gobierne Chile y logremos recuperar el respeto, el trabajo bien hecho, el imperio de la ley, la propiedad privada usurpada en el sur y la seguridad en nuestras calles y ciudades. Quienes pensaron que estábamos en el umbral del desarrollo, creo que se equivocaron. Tras pasar 10 días en España, se puede observar que la diferencia cultural es abismante. Para acortar las brechas debemos trabajar más, estudiar más y hablar menos. Estamos en un momento crítico. O reaccionamos ahora o el futuro será terrible y tendremos que pasar momentos muy duros para empezar a soñar de nuevo.

Ademas son capaces de decir una frase sin el clasico UEON utilizado en forma transversal en Chile.