Señor Director:
La inminente Ley de Protección de Datos Personales tiene que abordarse como una nueva estandarización en la relación entre individuos, empresas y Estado. Con ello, además, el mundo privado tendrá el desafío que implica incorporar una ética de datos cuyo foco será evaluar la recopilación, creación, análisis y envío de datos. Esta es una nueva forma de pensar, de cómo podemos abordar las relaciones comerciales y de marketing con clientes, proveedores y prospectos. Lo anterior, a través de pautas de conductas sobre acciones que podrían involucrar a tecnologías e innovaciones, entre ellas, la utilización de la inteligencia artificial.
En ese contexto, la tecnología es fundamental, pero ahora más que nunca tendremos que preguntarnos cómo aplicarla, en qué momento, de qué forma y por medio de relatos apropiados para diversos tipos de públicos. Además, esta ley representa una nueva oportunidad para que las organizaciones continúen cultivando la confianza de sus partes interesadas, en especial, de los contribuyentes o consumidores.
Por Cristián Cabezas, Solutions Director de NTT Chile
