Señor Director:
Muchos hemos comprado un celular barato sólo porque estaba en oferta. Al principio, parece una buena decisión, pero pronto la batería falla, el sistema se vuelve lento y terminamos gastando más en reemplazarlo.
Con el voto pasa algo similar: elegir por una promesa llamativa o por moda puede parecer atractivo, pero cuando la inflación se dispara, la inseguridad crece y el empleo escasea, el desencanto llega rápido.
Votar sin pensar es como comprar un celular sólo por el precio: lo atractivo puede salir muy caro.
Fernando Aldunate Zegers

Ya nos salió carisimo…….