Señor Director:

Más allá de las formas y de las torpezas comunicacionales y protocolares en que pudo haber incurrido nuestro embajador en España, la polémica que sus dichos y actos que ha desatado con ocasión de referirse a España como potencial proveedor de sistemas de armas para la defensa nacional de Chile ha dejado al descubierto la ominosa realidad de que Chile ante un súbito boicot de sus proveedores tradicionales carece de un plan de contingencia. Reconozco que es difícil tenerlo, sobre todo porque antes de la guerra proxy en Ucrania entre Rusia y la OTAN, y la guerra asimétrica en Gaza, parecía que esta suerte de mono dependencia u oligopolio-dependencia por parte de Chile no ofrecía mayores desafíos en el mediano plazo.

Mis temores y aprehensiones frente a la falta de visión del Estado de Chile al parecer son confirmados cuando el excomandante en jefe del Ejército, general Ricardo Martínez, afirma en un santiaguino medio digital, “que un proveedor tan importante para Chile como lo es Israel, que es una potencia militar y tecnológica mundial, no es reemplazable en el corto y mediano plazo».

Es hora de que Chile comience una política sostenible en el tiempo y formalmente declarada hacia obtener el máximo de autonomía estratégica respecto a los proveedores de armamento y tecnologías de defensa y a las probables potencias en conflicto. Una pandemia no es lo único que puede poner en peligro nuestras cadenas de suministros, también lo puede hacer un conflicto geopolítico mundial. Tanto la diversificación de nuestros proveedores en un mundo multipolar emergente o de globalización fragmentada, aunque se sacrifique parte de la estandarización en función de dos líneas de tecnología de un mismo producto, y el comienzo de una alianza público-privada en aras de crear un complejo militar industrial de envergadura, son pasos que sin duda nos ayudarán en el mediano plazo a adquirir una mayor autonomía político-estratégica respecto a otras potencias en conflicto.

Argentina, bajo la administración Milei  conjuntamente con una ofensiva de reclamaciones  territoriales antárticas y en el Mar de Drake, ha comenzado un proceso de rearme que goza con la simpatía manifiesta de la OTAN; Bolivia ha firmado un importante convenio con la República Islámica de Irán el que la puede dotar de ingentes cantidades de drones dejándola en la vanguardia en la región para guerras asimétricas, y el Perú acaba de firmar un importante convenio de construcción naval con los surcoreanos del conglomerado Hyundai, que le permitirá construir modernas fragatas y otros tipos de buques auxiliares.

En materia de armamento, es hora de que Chile salga de su autocomplacencia monodependiente. Sólo preparándonos para enfrentar los desafíos de las nuevas realidades, lograremos disuadir a los potenciales agresores. SI VIS PACEM, PARA BELLUM, «si quieres la paz, prepárate para la guerra».

Manuel Durán Morgado. Abogado. Director sitio web podergeopolitico.com

Participa en la conversación

3 Comments

  1. Mucha teoría. En este caso, ningún proveedor ha efectuado un boicot a Chile, ha sido su presidente que por motivos de inmadurez para el cargo, ignorancia y soberbia, ha creado una crisis de confianza y dinamitado alianzas ya forjadas y consolidadas. Comprar armas, no es lo mismo que compras fin de semana un poco el Líder, feria, Tottus, es más completo

  2. Es comprensible la inquietud planteada pero las soluciones que se proponen parecen bastante complejas. En todo caso la columna deja en evidencia cuando el interés nacional escapa a la comprensión de quienes actúan con poco realismo y conocimiento, por decir lo menos.

Deja un comentario
Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.