Señor Director:
Se ha criticado al embajador Velasco por sus declaraciones en España. Muchas de estas reciminaciones vienen de «diplomáticos de carrera».
En esta discusión sería interesante saber cómo los diplomáticos de carrera podrían asegurar una gestión de excelencia cuando es un hecho que los funcionarios del servicio exterior son calificados prácticamente en su totalidad con nota máxima, lo que atenta contra todo sentido común. Donde, al no existir cuotas de retiro ni salidas por bajas calificaciones, hoy existen funcionarios del servicio exterior de más de 70 años que ejercen pocas o ningunas funciones, pese a lo cual siguen recibiendo sus remuneraciones. En un servicio exterior donde los funcionarios afines al gobierno son enviados a los gabinetes o a las mejores embajadas, privilegiando así su afinidad política por sobre su profesionalismo.
Mientras no se aclaren estos y otros puntos que cada cierto tiempo conoce la opinión pública, las críticas a los embajadores políticos parecen más bien una defensa corporativa que un real interés por tener una diplomacia profesional.
Andrés Baeza M.

Aún si puede existir defensa corporativa en este tema, ella se entiende por un servicio donde los profesionales son contínuamente postergados o excluidos de los cargos de mayor responsabilidad para privilegiar los llamadose nombramientos políticos que recaen habituaalmente en aficionados que parecen ignorar lo que es el interés nacional.