Señor Director:
Así debe sentirse nuestro representante en España, quien, no siendo un profesional de la diplomacia, debe haber supuesto que su llamado a los empresarios españoles, aprovechándose de la situación en que este gobierno ha puesto las relaciones con Israel, le acarrearía el beneplácito de quien lo puso en ese alto cargo.
Dirá, como Condorito, exijo una explicación, yo creí que se trataba de aportar a cortar todo vínculo con Israel, al igual que los estudiantes de algunas universidades. En lugar de felicitaciones, se le estaría censurando. ¡Cuánta inconsecuencia!

Comparto plenamente lo expresado en esta carta