Señor Director:
Al acercarse el fin del período presidencial, y tras trabajar por casi tres décadas en el área de recursos humanos, me atrevo a recomendar a los funcionarios del actual gobierno que inicien su proceso de búsqueda de trabajo. Los funcionarios enfrentarán diversas dificultades, las que paso a detallar.
1- Las competencias que dicen poseer, no están ni cerca de las requeridas por el sector privado. 2- Los procesos de selección no se asemejan al reclutamiento “amistoso” llevado a cabo por el actual gobierno. 3- Las alternativas laborales en organismos internacionales no estarán disponibles -salvo para los más conspicuos- pues la ONU y sus filiales están en una insuperable crisis financiera. 4- Los salarios de los actuales funcionarios, están muy por sobre su “valor de mercado”. 5- El nivel de gastos al que se acostumbraron los “amiguis”, supera sus probables ingresos futuros. 6- La economía chilena presenta un alto nivel de desempleo y lo primero que hará el nuevo gobierno será reducir el número de funcionarios del Estado.
En resumen, días negros les esperan a los jóvenes engreídos, quienes pensaron que la fiesta no tenía fin. Deberán armarse de paciencia, recurrir a los viejos camaradas, reducir los gastos y pensar que finalmente tendrán que volver a trabajar, siempre que alguien los admita en su nómina, asumiendo los riesgos que esto conlleva.
Andrés Montero J.
