Señor Director:
Recientemente una seguidilla de encuestas de opinión pública dieron a conocer que, de cara al plebiscito de salida de la nueva Constitución, la opción del «rechazo» ha ido ganando terreno en desmedro del «apruebo». Lo anterior ha sido recibido por la derecha con bombos y platillos, generando una sobreexcitación desmesurada sin entender que esto es un maratón.
Porque aún cuando el trabajo de la Convención ha sido paupérrimo, lo cierto es que las expectativas ciudadanas por tener una nueva carta fundamental se mantienen y la izquierda instalará, sin lugar a dudas, el ethos de acabar «con la Constitución de Guzmán y Pinochet». Si más encima, como ha trascendido, el plebiscito de salida se realiza el domingo 11 de septiembre de 2022, tendrá una épica sin parangón. Por eso la derecha más que celebrar los resultados de un futuro incierto debe trabajar y volcar su acción al presente, trabajando con las comunidades, desplegándose en los territorios y evitando errores no forzados, especialmente desde Republicanos. Sólo así podrán, eventualmente, ser algo más competitivos ante una arremetida voraz en los últimos cien metros por parte de la izquierda que, a diferencia de la derecha, si sabe cómo ganar elecciones.
Rodrigo Durán Guzmán.
