Señor Director:
Adiós al sashimi, las almejas, las machas, los erizos, los choritos, los piures, las ostras, los picorocos y hasta el cochayuyo, porque el limón también afecta el estado físico y mental de los seres acuáticos. Y para qué hablar de comer locos, si hay que apalearlos, imposible. Sería un atentado contra los derechos humanos de los locos. De loco.
Josefina Sutil Servoin
