Señor Director:
Con frecuencia, medios de comunicación, dirigentes políticos y comentaristas presentan a la Confech como la voz legítima de los estudiantes de Chile.
Eso es una mentira. Si revisamos los niveles de participación en las elecciones de algunas de las federaciones que integran la Confech, el panorama es revelador. La FEUC registra una participación del 43,6%; la FECH, un 49,1%; la FEUSACH, un 20,7%; y la FEUCT, apenas un 15%. Es decir, incluso en universidades históricamente activas en política estudiantil y consideradas referentes del movimiento universitario chileno, las dirigencias son electas con niveles de participación que, en la mayoría de los casos, no alcanzan siquiera a representar a la mitad de sus estudiantes.
Estos porcentajes corresponden únicamente a quienes acudieron a votar, no a quienes respaldaron a las listas triunfadoras. Por tanto, el apoyo efectivo con que cuentan muchas de estas dirigencias es considerablemente menor al que suele sugerirse cuando se les presenta como representantes del “estudiantado”.
Entonces, cuando la Confech convoca movilizaciones o emite declaraciones públicas, se instala una falsa idea de que existe una posición común y mayoritaria entre los estudiantes chilenos sin mayor cuestionamiento por diversos medios, lo que, invisibiliza a miles de estudiantes que no participan en estos procesos.
La pregunta es: ¿representa realmente la Confech a los estudiantes de Chile o representa a un sector político vandálico que ha logrado capturar espacios de representación estudiantil? La baja participación en las elecciones federativas parece apuntar más hacia la segunda alternativa que hacia la primera.
Matías Pérez – Estudiante de Ingeniería Comercial, Universidad Católica de Temuco. Delegado Universitario Zona Sur, Juventud Renovación Nacional.

Excelente