Señor Director:
El proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional incorpora medidas respecto del contrabando que, si bien poseen una faz técnica anti evasión fiscal, se vinculan directamente con la seguridad pública.
La decisión de endurecer el tratamiento penal al contrabando de tabaco ataca el nodo financiero de organizaciones criminales transnacionales. Esto representa el mayor impacto en la evasión fiscal actual: considerando que los tributos alcanzan el 80% del valor del cigarrillo donde el Estado es «dueño» de 17 de cada 20 unidades. Este ilícito genera una cadena de defraudación que no se agota en el impuesto específico, sino que arrastra la evasión del impuesto a la renta y fomenta el “empleo” informal en una actividad inherentemente ilegal. Esta cadena de actividad al margen de la ley, sumada a la vulneración de controles sanitarios y de restricciones de venta, constituye al contrabando de cigarrillos en un delito pluriofensivo.
Bajo una óptica penal, el proyecto sitúa la determinación de pena en su máximo, con lo que llegamos al rango de 10 a 15 años de presidio para este delito. Junto con ello se incorpora el deber de incautar los vehículos utilizados en el ilícito y la agilización de sus remates, medidas que representan una reacción estatal proporcionada al daño fiscal y social producido.
Las reformas exigen ajustar la labor de Fiscalía y Aduanas en persecución y decomisos. Estos temas deben tratarse durante la tramitación legislativa para garantizar que las herramientas sean efectivas apenas entren en vigencia. El mayor rigor penal y logístico encamina a Chile hacia el combate del crimen organizado, que usa la evasión fiscal para fortalecer su estructura operativa.
Rodrigo González Holmes – Abogado

Que esto iba a ocurrir se predijo por muchas personas que han tenido que recaudar impuestos ( me incluyo como ex funcionario del SII.)
Un impuesto de 80% es una grosera invitación a evadir.
Se recaudaría mucho más con una tasa del 50% o menos. Se acuerdan de la Ley de Laffer profesor de Economía en UCLA?