Señor Director:
El anuncio de Pablo Longueira de regresar a la UDI y convocar, el próximo 1 de abril, a un encuentro para reflexionar sobre lo que Jaime Guzmán pediría que hiciéramos hoy por Chile no es un gesto meramente simbólico. Es una invitación a revisar las bases del gremialismo en un momento en que el país enfrenta una preocupante normalización de la mediocridad, la incompetencia y el desinterés por lo público.
Jaime Guzmán concebía la política como vocación de servicio y entendía que una democracia sólida requiere ciudadanos comprometidos, comunidades organizadas y un Estado al servicio de la sociedad y no al revés. El gremialismo nació defendiendo el mérito, la responsabilidad y la primacía de la sociedad civil frente a la cultura de la dependencia.
En los últimos años, el presidente electo José Antonio Kast supo recoger ese legado, especialmente el trabajo en sectores populares y vulnerables: un trabajo cercano, territorial y conectado con las preocupaciones reales de las personas. Esa recuperación de los principios de orden, esfuerzo y dignidad del trabajo permitió construir una mayoría social que gobernará Chile a contar del próximo 11 de marzo de 2026.
En tiempos donde el individualismo y la indiferencia parecen imponerse, volver a preguntarnos qué exige el bien común no es nostalgia. Es una urgencia.
Rodrigo Duran Guzman

Dios quiera que en lo profundo aso sea, que no sea un chispazo tipo cable medio cortado, ya que la UDI y sus dirigentes perdieron el norte entre 2012 y 2026………14 años perdidos, los mismos en que Chile se perdió. Esperemos que sea una contribución colectiva, en beneficio de todo el Sector…………..