Señor Director:
Sin un Congreso de excelencia, sin un gobierno con dirección hacia la prosperidad, sin un aparato público eficiente en vez de uno derrochador, sin municipalidades bien gestionadas y absolutamente auditadas regularmente, sin un poder judicial que aplique justicia en vez de manipular leyes, Chile no podrá surgir de la terrible esclavitud moral y miseria social que hoy sufre, escondida bajo un falso manto de sociedad democrática.
Por mucho maquillaje numérico y marketing electoral en curso, todos los indicadores cualitativos y cuantitativos indican Chile está paralizado y cuasi destruido.
Un nuevo gobierno deberá partir de esa dura realidad si quiere reconstruir al Chile pacífico, genuino, pujante, exitoso y próspero que todos deseamos.
Carlos Bonora
