Señor Director:

Chile ha alcanzado importantes logros en materia de vacunación: reserva anticipada de vacunas, abastecimiento oportuno y una alta tasa de inoculación. Al respecto, el Ministro Enrique Paris señaló que “Esto no es producto solo de un gobierno, es producto del esfuerzo que ha hecho el sistema sanitario público de Chile durante tantos años, desde la década del 50, cuando se unió la opinión de Cruz-Coke y Allende y se formó el Sistema Nacional de Salud. Esa es nuestra fortaleza”.

Sin desconocer los logros en materia de salud primaria y del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) de 1978, ninguno de los éxitos señalados podría haber sido posible sin la existencia en el país de una institucionalidad sólida, un sistema de comercio exterior eficaz y una economía libre y abierta al mundo, que cuenta con un excelente capital humano, técnico y financiero y que goza de prestigio internacional. Consecuentemente, gracias al aporte de empresas y conocimiento científico avalado por universidades privadas y estatales, se pudo anticipar tempranamente la necesidad de garantizar a la población una oportuna inoculación. Sumado a lo anterior, el sistema de salud primario, descentralizado en las municipalidades en los años 80, junto a una importante red de establecimientos privados, contribuyeron con su esfuerzo y motivación, para lograr el resultado en el que hoy depositamos nuestras esperanzas.

Por todo lo anterior, y dado el clima refundacional y de cuestionamiento en el cual nos encontramos inmersos, queremos destacar que la auténtica base de nuestras fortalezas en salud, radican principalmente en el orden institucional y en aquellas políticas de libertad económica implementadas no muchas décadas atrás, y que son las que efectivamente nos han permitido crecer y avanzar en muchas materias, entre ellas en el programa de inoculación, a mayor velocidad que muchos otros países.