Señor Director:
Más allá de las consideraciones éticas, morales o religiosas, me parece un contrasentido que el gobierno quiera impulsar reformas como la eutanasia y el aborto libre, que son parte de la cultura de la muerte, para contribuir a seguir aumentando la disminución de la alicaída cifra de natalidad en Chile. Cuando además están sacando a matacaballos una reforma de pensiones que necesita fuerza laboral joven para poder financiarla a futuro.
¿No será mejor que se dediquen y ocupen en destrabar los frenos y las barreras para que los emprendedores y empresarios que arriesgan capital propio, puedan desarrollar sus proyectos, generen empleo y le puedan volver a dar el impulso que la economía requiere?
Es fácil impulsar ideas y regalar lo que es de todos cuando no es propio y la cuenta finalmente la paga Moya.
Josefina Sutil Servoin
