Señor Director:
Los recientes antecedentes conocidos respecto al manejo hospitalario del hospital del Salvador, exigen una investigación profunda e independiente. De confirmarse, estaríamos ante una grave vulneración de los principios básicos de la atención sanitaria.
Según lo informado, la madre de la ministra de Salud habría recibido un trato preferente, eludiendo los circuitos habituales de atención, mientras que un paciente crítico habría visto postergada una reexploración quirúrgica por razones administrativas. Este punto es particularmente grave, pues la evidencia médica es clara: en infecciones graves, cada hora de retraso en el inicio de antibióticos y en el control del foco infeccioso (en este caso la re exploración) incrementa de manera significativa la mortalidad.
Más preocupante aún es la eventual modificación posterior de 2 registros clínicos, hecho que, de comprobarse, constituiría una falta ética y legal de extrema gravedad.
Este no es un debate político. Es un problema de seguridad del paciente, de equidad en el acceso a la salud y de respeto a estándares clínicos que no admiten excepciones según cargo o apellido. La confianza pública exige que estos hechos se esclarezcan con total transparencia.
Dr. Mario Latorre G. – Médico internista
