Señor Director:
Me causa curiosidad las acciones que tomó el gobierno en las embajadas chilenas en países europeos frente al discurso del líder indiscutible de la derecha conservadora chilena, José Antonio Kast, en la Conferencia de Acción Conservadora (CPAC 2024) que se desarrolló en Hungría. Kast declaró: «En Chile, estamos gobernados por un Presidente woke». El gobierno respondió inmediatamente a través de una carta, afirmando que se trata de una agenda ultraconservadora, desviando la discusión real sobre su propia agenda «progresista o woke».
Esta es una historia que todos hemos vivido en los últimos años, exacerbada por el octubrismo, donde la violencia se presenta como justicia y dignidad de las personas, se utilizó una deformada y resentida imagen de un «perro matapacos» y se apoyó a terroristas disfrazados de mapuches a nombre de los derechos humanos. Estos y otros temas fueron afirmados en la primera propuesta constitucional que apoyó fervientemente el Presidente Gabriel Boric, donde primó su agenda, que incluía instaurar nuevas lógicas sociales, rompiendo con la tradición y esencia chilena, afectando la soberanía del país y la probabilidad de progreso real.
La sensatez del pueblo chileno y el amor por sus raíces han detenido a este Presidente «woke», que muestra claramente que sus intereses están en otro lado y no con Chile. Su agenda es incompatible con el bienestar, la seguridad y la certeza que necesitamos para reencauzar el futuro del país.
Lucy Depablos – Presidente Fundación LIP

Buena carta, permítaseme advertir dos puntos:
El ridiculizado (y ridículo) concepto «woke» está manoseado y tergiversado de una manera feroz, lo que hace que sea peyorativamente sin sentido. La bien entendida S. Neiman afirmó bien que no se trata de un sector político de izquierda.
Boric tiende a errar una y otra vez, pero considero que reducir su persona a un concepto tan banal e irrisorio está fuera de lugar.
Ummmm, estamos en una crisis dramática, y vamos a discutir el real significado de woke?????………………