Señor Director:
No es desconocido para nadie que distintos tipos de medicamentos se venden no solo en farmacias, sino también de manera ilegal en distintos puestos ambulantes y ferias libres. Esto mantiene una alta tasa de automedicación y polifarmacia dentro nuestro país.
La polifarmacia y la automedicación son dos problemas que van de la mano, juntos, acarrean dificultades ligadas a la salud de nuestras personas mayores, población que demográficamente crece año a año. El 31,6% de esta población consume cinco o más medicamentos simultáneamente según estudio realizado en 2017 por Encuesta Nacional de Salud (ENS) y la automedicación dentro de este grupo alcanza un 46,6%, cifra alarmante teniendo en cuenta sus potenciales consecuencias; reacciones adversas por combinaciones de medicamentos, aumento de la fragilidad y riesgos de caídas, deterioro cognitivo, entre otros (Sánchez, et al, 2019).
Es por esto que, no podemos dejar de reflexionar sobre la falta de fiscalización que existe, sumado al fácil acceso a medicamentos ofertado por vendedores ilegales; como profesionales que trabajan en el área de la salud, debemos hacernos cargo y educar en la medida de lo posible a nuestros pacientes, evitando así que su calidad de vida no se vea deteriorada.
Carol Torres Cuevas, Abigail Ortiz Jiménez, fonoaudiólogas.
