Señor Director,
La ilegal e inconstitucional censura a que todo el país conozca y analice los resultados de la PAES es un atropello a los derechos humanos de cada estudiante y sus familias. Esta grotesca medida no sólo hundirá más el ya quebrado proceso educacional sino peor aún, busca ocultar el estrepitoso fracaso y desidia de la izquierda en la educación pública. Una burla cruel a los esfuerzos de superación de una juventud que bien busca un futuro mejor.
Carlos Bonora, Máster en Tecnología medioambiental, Imperial College London
