Señor Director:
Con gran pomposidad la OEA, liderada por Luis Almagro, ha emitido una declaración de apoyo a las pretensiones argentinas sobre las Falkland Islands. Es razonable considerar aspectos que omite el apoyo de la OEA, como son la voluntad de los habitantes de las islas y la realidad de la vida en ese lugar.
En las Falklands viven mayoritariamente isleños nacidos ahí, además de unos 1500 soldados que van rotando en torno a la base aérea-militar del archipiélago. En Port Stanley viven unas 3200 personas. En las Falklands se habla inglés, se conduce por la izquierda y todas las costumbres y formas de vida son británicas. A ningún isleño le interesa ser argentino y están apoyados militar y económicamente por el Reino Unido.
A todo lo anterior, debemos agregar que Argentina se embarcó en 1982 en una estúpida guerra invadiendo las islas, en la que fallecieron 649 soldados argentinos y 255 soldados británicos. El Reino Unido no olvidará jamás a sus héroes de guerra, como tampoco la lealtad a la Corona Británica de los Falklanders.
Por otra parte, Argentina tiene tantos problemas y su gobierno es tan corrupto, que nada bueno podría suceder en las Falklands con una soberanía compartida o con soberanía argentina. Nada hace pensar que las cosas cambiarán y que el intento de la OEA y de otros organismos satélites de la ONU, serán más humo en esta repetida historia de reclamación territorial.
Chile no debe olvidar que el Reino Unido fue su leal aliado, cuando Argentina intentó invadir el sur de Chile. Tampoco debemos olvidar que como lo indica el libro de Guillermo Parvex, Chile solo ha perdido territorios frente a Argentina por pésimas negociaciones diplomáticas.
Andrés Montero
