Señor Director:
Dentro del contexto del proyecto de recuperación del centro de Santiago que viene impulsando el gobernador Orrego, y tras lo tumultuoso que fue la insurrección o golpe blando que orquestó la izquierda en 2019, se ha estado discutiendo la vuelta de la estatua del General Baquedano a la plaza que lleva su mismo nombre. Sin embargo, la autoridad competente ha decidido, bajo pretexto de una solicitud marcial, que dicha estatua no vuelva al sitial y se coloque otra estatua en su lugar. Cabe agregar que se han sondeado varias figuras, entre ellas, la de Gabriela Mistral.
Por supuesto, mi siguiente comentario no es una perorata que busque disminuir a Mistral. Como he señalado en algunos artículos y ensayos, la importancia de la poetisa es radical, incluso en el proceso de renovación cultural que vive la derecha. Sin embargo, demandar que vuelva Baquedano a su plaza es una cuestión de principios. Que no lo haga, es una señal potente de que el octubrismo sigue vivo y que su revisionismo histórico salió triunfante.
Desde hace ya tiempo que la izquierda viene reescribiendo la historia desde una superioridad moral que no se sustenta. Con todo, muchos han apoyado ese enjuiciamiento de la historia, que ha calificado a Baquedano de militar y, por lo tanto, de reaccionario, fascista y asesino, características impropias del Chile progresista que se quiere hacer relucir hoy.
En conclusión, que el General Baquedano no vuelva al sitial que se merece es impresentable e inaceptable para quien busque realmente la paz social en nuestro país.
Por William Andrés Tapia Chacana, Filósofo y Escritor.

No puedo estar más de acuerdo ,es imperativo que la estatua del general Baquedano ,vuelva al lugar de honor que le corresponde.
Excelente!!