Señor Director:

En la entrevista realizada a la cineasta Maite Alberdi, directora del premiado documental “La Memoria Infinita” , nos retrata claramente lo que significa trabajar en un medio que no reconoce la maternidad ni los cuidados.

 La descripción que ella hace de cada una de las dificultades a las que se vio enfrentada en el intento de conciliar la vida laboral con la maternidad son la más nítida descripción de lo que viven cientos de mujeres que son madres y que no han podido conciliar ambos mundos. Muchas de ellas, han debido renunciar al trabajo remunerado para poder ejercer la crianza y los cuidados. 

Sin ir más lejos, declara su abierta admiración por la actriz Paulina Urrutia, que, en su rol de cuidadora, debió asistir al trabajo acompañada de su marido que como sabemos padecía una enfermedad que lo ubicaba en la categoría de dependiente severo y ella era la única persona que podía cuidarlo.

Sin el tesón y la convicción de que los cuidados no eran transables, Alberdi debió sacrificar oportunidades laborales y reconocimientos con la pérdida del talento que ya nos tiene acostumbrados.

Afortunadamente, hoy contamos con una Ley de conciliación que señala claramente que el teletrabajo y las jornadas híbridas son precisamente para casos como el de ambas. Una cuidando a un hijo menor de 14 años y la otra a una persona con dependencia severa.

Lamentablemente, lo que está fallando es que las empresas implementen correctamente el sentido de corresponsabilidad social que incentiva esta ley. Que su resistencia al cambio no nos prive de talentos muy escasos de encontrar.

Por Jacqueline Deutsch Galatzan

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