Señor Director:
No es sorpresa para nadie que el gobierno anterior estuvo marcado por la inexperiencia y la improvisación. Sin embargo, otro de sus sellos fue el impulso de una agenda progresista, una agenda woke que respondió más a criterios ideológicos que a soluciones concretas para los Chilenos.
En octubre de 2026 comenzará a regir en todo el país la nueva normativa sobre luminarias, que implicará reemplazar, la iluminación LED de tonalidad fría por luminarias de luz cálida.
Si bien proteger los cielos nocturnos y reducir la contaminación lumínica son objetivos válidos, preocupa que una política pública avance sin ningún estudio concluyente sobre sus efectos en materia de seguridad.
La delincuencia sigue siendo una de las principales preocupaciones de los chilenos, cualquier cambio en el alumbrado público debiera estar respaldado por estudios técnicos que evalúen su impacto en la prevención del delito y en la percepción de seguridad de los chilenos, antes que por consideraciones ideológicas o simbólicas.
Chile necesita políticas públicas basadas en evidencia, no en consignas. Cuando las decisiones se adoptan sin evaluar adecuadamente sus consecuencias, el riesgo es que terminemos sacrificando la seguridad de las personas en nombre de una agenda que no responde a las verdaderas prioridades del país.
Kevin Ccallo Torres – Asesor parlamentario

Y el costo de ese gustito innecesario…..