Señor Director:
La vergüenza que Ignacia Uribe y sus dichos ha producido en el país e incluso fuera del territorio nacional, ha dejado en mayor evidencia innegable que el problema de los chilenos viene de la educación adoctrinada en la que toda una generación (o una mayoría ruidosa) ha aprendido. Es eso o definitivamente han visto mucho “Buscando a Nemo” o “Baby Shark” y muy poco “Gladiador” o “La Vida Es Bella”.
Como bien lo dijo Aristóteles, casi profetizando hacia el futuro, que la ignorancia es no saber distinguir entre aquello que necesita demostración de aquello que no la necesita. Ejemplo de esto es que los hombres y mujeres son diferentes. Que los hombres no se pueden embarazar, que el ser humano es desde su concepción y que sólo la unión entre un hombre y una mujer es fructífera y natural. Para aquellos que no logran hacer la diferenciación de la que habla Aristóteles, se los diré en simples palabras: Los animales no son como los humanos. Y sí, para los aún más especiales, los peces entran en la categoría de animales.
Los animales no son conscientes del futuro. No son conscientes de sus limitaciones en el tiempo, ni de dónde se encuentran en el espacio. La consciencia, comunicación e inteligencia de los animales, se parece más al que presenta un bebé en sus primeras etapas. La motivación de saciar sus necesidades, sin un desarrollo de lenguaje, de raciocinio, de acto-consecuencia o abstracción intelectual.
Decir que los animales y humanos son iguales, es realmente menospreciar las capacidades del ser. Rebajar al humano al nivel animal sólo porque “los animales también sienten” es reducir el valor de la humanidad a un “siento, luego existo”, haciendo de las emociones, sentimientos y subjetividades el centro de nuestra existencia. El ser humano descubrió el tiempo en su abstracción de la percepción. La autoconciencia humana está desarrollada a un nivel eónico de los animales. ¿Puede un animal hambriento decidir frenar su gratificación instantánea cuando cuenta con comida enfrente? ¿Puede un animal que se siente amenazado detenerse a discutir sobre qué le hace sentir así? ¿Puede un animal planificar a futuro priorizando el desarrollo intelectual de su especie? ¿Puede un animal estar tan confundido en sus abstracciones mentales que crea que en vez de ser un pez es un caballo? Lo que sí es posible, es que algunos humanos estén tan desconectados del sentido moral intrínseco al desarrollo del ser, que actúen como animales, priorizando la nutrición y el desarrollo en función de la reproducción, en vez de priorizar la nutrición y la reproducción en función del desarrollo.
Parece increíble que el mismo grupo político que se cree “tan humano” por preocuparse por los animales sintientes y el desarrollo de sus personalidades, sea el mismo que está impulsando y promoviendo leyes y proyectos para matar seres humanos, por ser mayores, estar enfermos o deprimidos (eutanasia) y otros en gestación y por nacer (aborto). En vez de estar progresando hacia un mejor futuro, estamos retrocediendo al paganismo arcaico. A la adoración animal y los sacrificios humanos.
Pablo Ortiz Herrera. Periodista, comunicador y emprendedor.

no puedo estar mas de acuerdo.
Excelente!!
¡¡Muy bien!!
mientras tengamos a cargo la política, y, el gobierno de 19 millones de humanos chilenos, en «sintientes» en el Congreso, sin estudios serios ni formación para entender y/o capacitados, en sus definiciones e ideas, no podemos esperar más.