Señor Director:
Los proyectos inmobiliarios en Santiago alcanzaron su nivel más bajo desde 2009 y, entre 2010 y 2022, pasamos del 65% al 57% de familias propietarias de su casa. Mientras, de acuerdo a la Encuesta Bicentenario 2024 (PUC), en los últimos 15 años transitamos del 55% de los trabajadores que creían posible acceder al hogar propio, al 15% que mantiene la expectativa.
El IVA a la vivienda eleva los precios en un 12%, las contribuciones afectan significativamente los costos de mantención (la recaudación aumentó un 240% entre 2010 y 2024 en predios no agrícolas) y los nuevos planes reguladores restringen la oferta, presionando los precios y forzando la gentrificación.
En contraste, en Países Bajos los propietarios subieron del 50% al 70,6%. Su planificación urbana permitió densificar lugares bien ubicados antes vetados al desarrollo y posteriormente se pensó en construir bloques de viviendas adicionales en los bordes de los pueblos ya existentes («Straatje Erbij»). El incentivo más reciente es la eliminación del impuesto de transferencia para la primera vivienda con valores hasta los 510 mil euros, dirigida a menores de 35 años.
¿Qué camino queremos tomar?.
Demetrio V. Benito O.
Perito Tasador
