Señor Director:
El abuso y descontrol en la emisión de licencias médicas representa una arista más de la profunda crisis que enfrenta nuestro sistema de salud. Es inconcebible que, pese al notable desarrollo económico y tecnológico que ha experimentado Chile, aún no contemos con un sistema electrónico independiente y eficaz para la gestión y fiscalización de las licencias médicas.
La digitalización de este proceso, idealmente bajo un modelo concesionado y supervisado por el Estado, permitiría reducir significativamente el fraude, agilizar los trámites para quienes realmente lo necesitan y descomprimir la carga administrativa del sistema público.
Si aspiramos a una salud más eficiente, transparente y justa, este es un paso urgente e ineludible.
Jaime Calderón Riveros – Ingeniero Comercial

Así es, absolutamente, si no se ha avanzado, es porque a grupos de presión no les conviene, son los mismos privilegiados, vagos e inútiles de siempre, los cafiches del Estado