Señor Director,
Hoy sale olor a humo, pero no de la cocina de lo acuerdos, sino del negro, tóxico, el de la quema, el de la destrucción, el de la violencia, parecido al del octubrismo. Los alumnos rociando de bencina a los profesores, paralizando el metro al sentarse en los andenes, algunos encapuchados lanzando bombas molotov hacia recintos escolares, suma y sigue.
Ello refleja la pérdida del valor del respeto, de la vida, de la autoridad, la violencia no debe ser tolerada, ni justificada , ni matizada, pues de lo contrario se empieza a romper las bases del pacto social, no debemos jugar con cosas que no tienen repuesto, dicen por ahí.
Alejandra Velasco Ibáñez, abogada

Así es, y sin llorar después, y nuevamente, parecen palitroques porfiados…….