Señor Director:
La política es el arte de lo posible, dicen algunos. Pero yo creo que la política es el arte de lo necesario, de lo que se debe hacer para defender los valores que nos identifican como nación, como sociedad, como personas. La política no es solo un juego de poder, de intereses, de estrategias. La política es una vocación, una pasión, una forma de vida.
Personalmente me encanta la política porque me permite participar activamente en la construcción del bien común, en la defensa de los principios que considero sagrados, en la promoción de la justicia, la libertad, la dignidad humana. Soy conservador y cristiano, porque creo que esas son las mejores opciones para preservar la vida, la tradición, la familia, la fe. No me avergüenzo de mis convicciones, al contrario, las proclamo con orgullo y con respeto.
No creo que haya que ser un genio para cambiar la política, sino más bien que basta con que no te cambie a ti. Es decir, que no te dejes corromper por el dinero, el poder, la fama, la vanidad. Que no te dejes influenciar por las modas, las presiones, las amenazas, las mentiras. Que no te dejes seducir por las falsas promesas, las utopías y los populismos. Que no te olvides de quién eres, de dónde vienes, de qué quieres, de a quién sirves.
Creo que si cada una de las personas entendiera que hacer esto es parte de su vida, la política sería distinta. Porque la política se trabaja uno a uno, desde y para todos, desde el corazón. No se trata solo de votar cada cierto tiempo, o de adherir a un partido, o de seguir a un líder. Se trata de involucrarse, de informarse, de dialogar, de colaborar, de proponer, de exigir, de fiscalizar, de denunciar, de celebrar, de criticar, de aprender, de enseñar, de soñar, de crear.
La política es una responsabilidad, pero también una oportunidad, una aventura, una alegría. Me encanta la política porque me hace sentir vivo, útil, comprometido, esperanzado. Me encanta la política porque me hace sentir parte de algo más grande que yo, de una comunidad, de una historia, de un proyecto. Me encanta la política porque me hace sentir humano, porque me hace sentir chileno.
Matías Álvarez Adriasola

Concuerdo en que muchas personas puedan realizarse a través de su participación en política y, si lo hacen con inspiración altruista, todos nos beneficiamos. Por mi parte, tiendo a ser escéptico por lo que vemos en la práctica, especialmente en la política partidista.