Sr. Director:

La reciente amenaza dirigida contra el Presidente de la República, ha generado un debate que excede un caso particular: ¿Qué tipo de cultura política estamos permitiendo que se instale dentro de espacios que debieran formar ciudadanos y no validar la intimidación?

Que una persona quede sujeta a acciones judiciales corresponde a los tribunales. Sin embargo, existe una discusión distinta y de fondo: la normalización del amedrentamiento como forma de acción política. Este tipo de conductas no debe tener cabida en ningún espacio de la sociedad, y menos aún en recintos educacionales.

Desde el Movimiento Gremial UDD, rechazamos este tipo de conductas, puesto que el respeto a la dignidad de las personas y a las autoridades legítimamente electas, debe expresarse con argumentos, nunca con amedrentamientos, más allá del de las afinidades políticas, ni quien sea el destinatario.

Más preocupante aún, es que esta violencia se normalice en establecimientos universitarios, lugares donde debe primar por esencia la participación responsable, el conocimiento y debate.

Cuando se instala la lógica del enemigo político y se celebra la agresión como mecanismo de presión, se empobrece la deliberación y se traiciona el verdadero sentido de la representación estudiantil.

La universidad debe ser un lugar donde se formen líderes capaces de convencer y servir, no de intimidar.

Condenar la violencia cuando nos incomoda y relativizarla cuando coincide con nuestras posiciones no es democracia: es oportunismo.

María José Cárdenas Elgueta – Presidente Movimiento Gremial UDD

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