Señor Director:
Hemos visto durante el mes de enero cómo varios ministros habiendo reconocido que asistieron a comidas con el lobista Pablo Zalaquett, registraron sus reuniones después no sólo del cuestionamiento público, sino de las instrucciones del Presidente Boric de que subieran los antecedentes a la plataforma de la Ley del Lobby.
Si bien la Contraloría resolvió que no había infracción legal, acto seguido publicó un instructivo sobre los nuevos criterios acerca de la Ley del Lobby, recalcando que atendido el tenor de las normas legales, que no distinguen ni el lugar ni la hora en que se efectúan las audiencias y reuniones, deben registrarse aquellas “que se verifiquen tanto en oficinas públicas o privadas”, aquellas que lleven a cabo “dentro o fuera de la jornada laboral de los sujetos pasivos”; y aquellas “que se efectúen de manera presencial o por videoconferencia audiovisual”.
Es decir, las reuniones sostenidas en la casa de Zalaquett por los ministros sí debían registrarse. Ojalá que en el futuro prime el criterio de la transparencia y la probidad, más allá de la interpretación de las normas, velando por el actuar recto y correcto.
Josefina Soto L. – Ideas Republicanas
