Señor Director:

En los últimos días quedó de manifiesto el problema de fondo del Presidente Boric: nunca estuvo preparado para conducir el Estado. Agotados los soportes que tenía -obtenidos a préstamo de los vilipendiados “30 años”-, se ha expresado con elocuencia la misma fragilidad que veíamos al inicio de este mandato. Su discurso, antes envuelto en expectativas y consignas, hoy se revela vacío ante la crudeza de la realidad.

El problema esencial es que el Presidente Boric nunca ha podido dejar de ser un dirigente estudiantil. Se mueve con soltura en asambleas imaginarias, en disputas ideológicas y en polémicas políticas, pero esa agilidad verbal ha sido siempre un velo que esconde su falta de competencias técnicas para gobernar.

Lo suyo no es la gestión ni la ejecución, sino el debate y la confrontación. Prefiere los titulares de prensa a las reuniones de trabajo; las frases grandilocuentes al análisis de métricas. Cuando los problemas exigen soluciones rápidas y efectivas, siempre encuentran como única salida un emplazamiento odioso a la oposición.

Para gobernar hay que defender ideas, pero, por sobre todo, hacerlas realidad tangible. Gobernar es rescatar con vida a 33 mineros atrapados a 700 metros bajo tierra. Gobernar es lograr que en plena pandemia ningún paciente se quede sin una cama UCI. Gobernar es reconstruir el país después de un terremoto, levantando viviendas, carreteras e infraestructura pública.

El país enfrenta hoy una crisis de seguridad sin precedentes, con homicidios, turbazos y secuestros cada día más violentos. Al mismo tiempo, las cuentas de la luz suben por malos cálculos y la educación escolar se deteriora porque no se toma bien el Simce. En todos esos frentes, el Ejecutivo parece sobrepasado, sin liderazgo, sin planificación y atado de manos.

Yendo más atrás, en abril del año pasado, el Ministerio de Educación daba cuenta que faltaba abrir 880 cupos en el sistema SAE para responder a la demanda de las familias. Ya en este 2025, en febrero, la lista de espera superaba los 2,5 millones de casos no GES y registraba 77 mil garantías retrasadas. Ejemplos hay muchos; el famoso plan “Gas a Precio Justo” significó al Estado un costo de $117.000 por cilindro y a su vez, a 18 meses del megaincendio, las cifras de la reconstrucción en Viña del Mar y Quilpué eran de 114 viviendas terminadas y 2.680 rezagadas.

Mientras los chilenos sufren esto a diario, el Presidente se dedica a comentar la carrera presidencial, opinando sobre quién podría o no sucederlo, como si no tuviera un país entero que gobernar. Actúa como un analista político pero no como el Jefe de Estado. Resulta evidente que en los temas de fondo no da el ancho, y que cuando estos se vuelven demasiado complejos, prefiere eludirlos y refugiarse en la retórica. Chile no necesita un comentarista necesita un estadista. La Moneda le quedó grande.

Diego Schalper – Diputado

Participa en la conversación

4 Comments

  1. Pero señor ud es diputado hace 8 años, muy bien pagado. Ud aprobó aunque sea una sola acusación constitucional contra ministros deplorables como vivienda, justicia, educación o salud??? Por notable abandono de deberes???????

  2. Muy de acuerdo Diego …. Aquí aplica el dicho «en todos lados se cuecen habas» entre lo escrito y lo comentado (a byen entendedor pocas palabras) ….

  3. Señor Schalper, ¿cuántos presupuestos y otros malos proyectos del gobierno comunista-frenteamplista contaron con su voto?

  4. Todos nos dimos cuenta que Boric y su comitiva, desde el día uno de su gobierno “nunca estuvieron preparados para conducir el Estado y que la Moneda le quedó grande.” Los que nunca se dieron cuenta fueron ustedes quienes insistían en llegar a cuerdos con él, incluso corrieron a ofrecerle otro intento de nueva constitución que también fracasó. El último acuerdo al que llegaron con ellos fue la Reforma Previsional, otro tremendo error.

Deja un comentario
Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.