Señor Director:

A dos años del rechazo al proyecto de la Convención Constitucional parte de la izquierda sigue atribuyéndole la derrota ideológica que ella implicó a la incomprensión de su propuesta por parte del electorado. En esta ocasión Jaime Bassa, en entrevista en La Tercera, resalta que a la sociedad le falto tener “mayor claridad respecto de cómo opera el poder económico transformándose en poder político y dirigiendo las instituciones en pos de sus intereses”. En vez de seguir generando hipótesis rebuscadas, ¿tan difícil le es digerir a ese sector que Chile no estuvo dispuesto a aprobar un proyecto refundacional, que establecía, entre otros, la plurinacionalidad, sistemas de justicia paralelos y un sistema político (bicameralismo asimétrico) que hubiese sido un desastre? La autocrítica es nula.

Ya basta de este paternalismo protector que se arroja la izquierda. El electorado entendió que el proyecto presentado nos hubiese sumido en el caos al erosionar los pilares de la nación. En definitiva, la sociedad supo reconocer una mala propuesta que, en vez de ser una Constitución para Chile, era un programa de gobierno para una minoría radical.

Francisco Alcaíno Madrid – Abogado

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1 Comment

  1. Hoy se cumplen dos años desde la fecha en que culminó el diabólico e ilegítimo proceso constituyente —porque fue producto de la violencia— que culminó con el plebiscito ratificatorio o “de salida” en el que fue rechazado, por una amplia mayoría ciudadana, el texto demencial y kafkiano de nueva Constitución propuesto por la Convención Constitucional, que buscaba refundar a Chile, destruir su institucionalidad y la esencia de un régimen democrático, y a la nación chilena, lo que habría culminado en un Estado totalitario.
    Dicho texto —que, más que un texto constitucional era el programa de gobierno del presidente Boric— fue apoyado por el Presidente y sus ministros del Socialismo Democrático Tohá, Marcel y Elizalde; por todo el Frente Amplio, el Partido Comunista, el Partido Demócrata Cristiano y el gobernador de la Región Metropolitana Claudio Orrego Larraín.
    Lamentablemente el peligro de caer bajo un sistema estatista, colectivista, igualitarista e intervencionista, anulador de la persona humana y de los principios de una sociedad libre —lo que contradice nuestra tradición chilena y los principios que fundamentan la sociedad cristiana occidental— sigue latente, pues para el Partido Comunista y los partidos y movimientos políticos de extrema izquierda que actualmente están en el poder, “el proyecto popular que encabezó Salvador Allende es un proyecto inconcluso, pero no derrotado”.
    Adolfo Paúl Latorre
    Abogado
    Magíster en ciencia política

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