Señor Director:

Las noticas nos informan del escándalo en Argentina debido a la violencia de género ejercida por el ex Presidente de la República Alberto Fernández contra la Primera Dama Fabiola Yáñez.

Dentro de los detalles de este escándalo aparece la ex ministra de la Mujer del gobierno del ex Presidente Fernández, Ayelén Mazzina, quien según los medios periodísticos desoyó las denuncias de la Primera Dama y no tomó medidas inmediatas, lo que la convertiría en encubridora del supuesto delito cometido.

Estos hechos hacen recordar que en Chile hubo una denuncia por redes sociales de Macarena Castañeda, quien acusó de acoso a Gabriel Boric durante el 2012, diciendo “es un cerdo que me acosaba cuando trabajé con él”. La actual ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana según se indicó en diferentes medios, habría intervenido con la denunciante y todo quedó en silencio. Es más, la denunciante apareció posteriormente en Twitter diciendo “Votaré por Boric”.

Se puede recordar también la acusación contra Javiera Cabello, una militante importante en el círculo del Presidente Boric. Estuvo a cargo de asistir al Mandatario durante la campaña presidencial. El sumario administrativo iniciado a ella, en menos de dos meses, fue sobreseída y el caso cerrado. Al contrario de lo ocurrido en otros casos en el Servicio de la Mujer que se incoaron sumarios administrativos por acusaciones de “mal trato” apoyados por las asociaciones de funcionarios, Anfusem a varias Directoras Regionales del Servicio, todas mujeres nombradas por la Alta Dirección Pública y que fueron despedidas sin esperar la resolución final del proceso. Algo parecido ocurre con la ex Directora Regional de Los Ríos, Isabel Amor, quien fue despedida después de dos días de asumir su cargo y dicen que por motivos familiares. Los medios indican que la orden provino de la Ministra.

Queda claro que existe un modus operandi político en este y otros organismos del Estado, para eliminar a funcionarios que no son afines políticamente al gobierno de turno.

¡La violencia institucional del Estado contra las mujeres es feroz!!

Es preocupante concluir, por lo expuesto y mucho más, que en ambos gobiernos de izquierda, el chileno y argentino, el feminismo es a conveniencia y la moral se acomoda dependiendo de quién esté involucrado. Así se vive la intimidad del poder.

Danusia Rivas Weber. Ex-Directora Regional de O’Higgins. Servicio de la Mujer y Equidad de Género

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2 Comments

  1. Así es, son así. Espero lo haya tenido claro de antes y no tenga que haber sufrido una frustración, y si así fue, siempre se aprende

  2. Desconocía el detalle que expone la autora de la carta, pero me confirma mis aprehensiones respecto al proclamado feminismo de este gobierno: vale sólo para las mujeres afines ideológicamente.

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