Señor Director:
En la vida uno se encuentra con pocas balas de plata. Hacer de la inteligencia artificial un bien básico para los chilenos podría ser una de ellas.
Anthropic acaba de bajar el precio de Claude a USD 20 mensuales; ChatGPT Plus de OpenAI cuesta lo mismo: USD 20 al mes, con acceso completo a GPT-5; xAI ofrece su plan premium desde USD 8 mensuales, integrado en X; Google regala Gemini en Android. La inteligencia (artificial) está siendo comoditizada ante nuestros ojos, a una velocidad que nadie anticipó.
¿Se imaginan a cuánto podríamos bajar el precio de estas licencias si negociamos en bloque para 20 millones de chilenos? Un voucher universal -que cada persona pueda canjear por la IA que prefiera, sea Claude, Gemini, ChatGPT, Grok u otra- no es una utopía tecnológica: es una compra pública como cualquier otra, con el poder de negociación del Estado detrás.
Sea cual sea el precio final al que llegue nuestro gobierno, será una inversión ínfima comparada con el costo de dejar a parte importante de esos 20 millones rezagados de por vida por no haberlo hecho a tiempo.
La brecha digital de los 90 nos enseñó que quienes no tuvieron acceso a internet a tiempo perdieron décadas de productividad. La brecha de IA será más profunda y más rápida. No tenemos el lujo de esperar.
Chile tiene la oportunidad de ser el primer país del mundo en declarar la inteligencia artificial como un derecho fundamental de sus ciudadanos. Eso no requiere inventar nada: requiere voluntad política y una licitación.
La bala de plata está sobre la mesa. La pregunta es si alguien la va a tomar.
Nicolás Shea Carey

Costaría solo 4.800 millones de dólares anuales….y sería un tanto regresivo, se le pagaría a todos por igual. Quizás 4 cajetillas de cigarro menos al mes o 2 boletas de pisco menos….