Señor Director:
Comprometer el mejoramiento de pensiones futuras vía crear un oscuro y maquiavélico “fondo solidario”, no es solidaridad, es simplemente un impuesto monstruoso al futuro pensionado, esto para financiar a un gobierno que muestra ya un dispendio grosero del erario público.
Solidaridad es hacer crecer la economía, facilitar inversiones y actividad comercial, proteger a cada familia chilena de la criminalidad. Lo que el gobierno llama “solidaridad en pensiones” es tan solo una usurpación anticipada y maliciosa del sacrificio de cada familia chilena.
Carlos Bonora
Máster en Tecnología medioambiental
Imperial College London
