Señor Director:
La improvisación del gobierno después de un fin de semana largo en el que ocurrieron 18 asesinatos en el país, demuestra una notoria carencia de capacidades en materia de seguridad para utilizar las herramientas constitucionales disponibles.
El gobierno ha demostrado ser experto en convocar reuniones como “solución” a las urgencias, lo cual no contribuye en nada. Reunión por inundaciones, por incendios, por menores de edad sin matrícula, por asesinato de carabineros, por las cerezas, y la última, una reunión convocada por los homicidios del fin de semana.
Hace poco días -tras la reunión de seguridad- el Presidente presentó medidas, dentro de las que se encuentra poner en discusión inmediata dos iniciativas de inteligencia: el Proyecto de Ley de Inteligencia que está en la Cámara y al de Inteligencia Financiera, que está en el Senado. Un anuncio vacío y apresurado.
Esta medida es irresponsable, ya que conlleva legislar sobre un sistema de inteligencia que tiene la capacidad inmensa de influir en la toma de decisiones en materia de seguridad del país, por lo que, si se quiere tener un buen sistema de inteligencia -acorde a las necesidades en materia de seguridad del siglo XXI- no debe ser apurada, ya que las consecuencias de legislar mal podrían ser desastrosas.
Constanza Tirado López – Asesora Legislativa, Ideas Republicanas
