Señor Director:
El doble rechazo para tramitar hasta total despacho los artículos de la ley de Reglas de Uso de la Fuerza (RUF) por la diputada Maite Orsini (Frente Amplio) nos demuestra que la consternación que mostraron durante el fin de semana por el cruel asesinato de tres carabineros fue sólo una maniobra para evitar ser señalados con el dedo.
Bastaron un par de horas para que volvieran a lo mismo de siempre: frenar y oponerse a proyectos de seguridad que les permitan a las policías mantener el orden público. No pueden ocultar que el origen del poder que ostentan hoy día es la lógica octubrista de la primera línea.
Durante toda su trayectoria política han estado del lado de terroristas y delincuentes. Viajaron a Francia para abrazar a Ricardo Palma Salamanca, apoyaron a Celestino Córdova, mantenían contacto con el líder de la CAM, inventaron la existencia de más de 2.000 presos políticos durante el estallido social para justificar las acciones de la primera línea que recibieron en el ex Congreso Nacional, portaban en su vestimenta al “perro matapacos”, avalaron el estallido de violencia y destrucción que los llevó al poder y luego indultaron y entregaron abultadas pensiones de gracia a los que resultaron presos por delitos cometidos en ese entonces.
Aunque la baja aprobación al gobierno y la cercanía de las elecciones los obligue a moderar sus posturas, siempre hay algo que nos vuelve a recordar que esos “jóvenes” que nos gobiernan son los herederos políticos de la primera línea.
Pablo Olivares
