Señor Director:
El mismo gobierno que ayer intentaba destituir -vía acusaciones constitucionales infundadas- a un presidente democráticamente electo, hoy lamenta la destitución -por el Tribunal Constitucional- de una senadora democráticamente electa. Una mayoría aplastante (8 a 2) consideró que la exsenadora Allende infringió gravemente la Constitución. Lo que se hereda, no se hurta.
Francisco Orrego Bauzá
