Señor Director:  

En un esperanzador fallo, el pasado 27 de mayo la Corte Suprema absolvió por votación unánime (5-0) a seis militares enjuiciados por violaciones a los derechos humanos perpetrados en la ciudad de Valdivia, según causa rol 3-20212, corrigiendo con ello la causa sustanciada por el Ministro en Visita Extraordinaria Álvaro Mesa Latorre.

Lamentablemente, algunos tribunales parecen ignorar la realidad de los hechos y aplican métodos de investigación y criterios de valoración probatoria que ponen en duda su independencia, afectando no sólo la credibilidad del sistema judicial, sino también la confianza de la ciudadanía en la justicia.

No podemos seguir perpetuando resentimientos ni animadversión hacia personas que enfrentaron juicios evidentemente injustos, con la aplicación, por ejemplo, de la ficción jurídica reconocida públicamente por el ministro Alejandro Solís, afectando a oficiales, suboficiales jóvenes y a 12 soldados conscriptos que hoy cumplen condena, quienes representan el eslabón más débil de la cadena de mando. También es preocupante la participación de magistrados en actos políticos en instituciones como el Museo de la Memoria, que promueve un relato unilateral cargado de sesgo ideológico.

Hoy, la Corte Suprema hace justicia. No obstante, debe reflexionar sobre el accionar de algunos magistrados y mantener el orden jurídico del Estado mediante el ejercicio de la actividad jurisdiccional y de las facultades conservadoras y disciplinarias para garantizar que la justicia se administre de manera imparcial y equitativa. Sólo así podremos avanzar como sociedad, dejando atrás un pasado complejo y construyendo un país donde la justicia sea realmente justa y la reconciliación, un valor real para la convivencia civilizada.

Eduardo Villalón Rojas

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2 Comments

  1. Dios quiera que sea un cambio y una corrección de una nefasta tendencia a condenar solo por presunción, a veces ni siquiera fundada, muchas veces sin haber escuchado ni conocido al condenado, temas en los cuales ese ministro Mesa destaca por su falta de objetividad y descriterio.

  2. En el futuro, la historia judicial de Chile mirará con enorme vergüenza la continua prevaricación de tantos jueces de tribunales superiores, como los ministros Meza, Muñoz, Brito, Dahm, Astudillo, Llanos, Solis, Juica, Valdovinos, Cerda y varios otros.
    Debe leerse el nuevo libro del gran autor, don Adolfo Paul Latorre, PREVARICATO. Indesmentible.

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