Señor Director:
Lo de Enade no sorprendió. Dorothy Pérez fue ovacionada por todos, robándose el foco de atención por sobre notables expositores y candidatos presidenciales.
El 2025 ha sido el año de Dorothy. A pesar de su bajo perfil, todos la queremos -o quizás por esa razón la queremos aún más-. Su llegada a Contraloría fue compleja. El ex contralor le pidió su renuncia argumentando falta de confianza. Ella se defendió, apoyada en el derecho y en su intachable carrera. Terminó reemplazándolo.
Su exposición en la Enade fue una clase de gestión, real y eficiente. Mientras los candidatos presidenciales prometen cambios, Dorothy los ejecuta desde su ámbito de acción y genera confianza en ciudadanos que ya no creen en el sistema.
Ese es el camino y por eso todos la queremos. Antes de reformas tributarias, necesitamos confiar en que los recursos públicos serán bien utilizados. Antes de hablar del presupuesto del país, necesitamos acciones reales y no discursos polarizados. Antes de hablar de política, necesitamos más gestión y menos ideología. Necesitamos más Dorothys y -en sus propias palabras- funcionarios públicos que vivan ese “placer de servir al bien común”.
Qué gran lección da Dorothy a los candidatos presidenciales en la Enade: “Dejemos las peleas estériles y avancemos todos juntos”. Ojalá escuchen…
Benjamín Salas, Socio B2SG Legal

Excelente!!