Señor Director:
Juntarse para intercambiar puntos de vista, exponer visiones, realidades, implicancias, en fin, conversar, no significa tomar acuerdos tenebrosos a espaldas de la ciudadanía. Muy por el contrario, debiera contribuir a enriquecer y mejorar la toma de decisiones certeras.
Demonizar un encuentro, cuando el país requiere acuerdos para avanzar, me parece un despropósito y una falta de espíritu patrio.
Como reza el cristianismo, de qué te sirve cumplir la ley si no amas.
Que el espíritu vuele y se eleve alto para levantar al país del estancamiento y retroceso en el que estamos parados, eso pasa por reunirse y oírse unos a otros.
Josefina Sutil Servoin

De acuerdo con el planteamiento en lo general pero, si cualquier ciudadano requiere acudir a alguna autoridad, creo que ello debe hacerse en su lugar de trabajo y a través de los mecanismos establecidos en la ley.
A la inversa, si alguna autoridad desea invitar a alguien a tomar el té en su casa, para conversar de lo que sea, no veo problema alguno.