Señor Director:
La carta publicada la semana pasada de los señores Mackenna y Santa María sobre el voto obligatorio vuelve a poner sobre la mesa una discusión que, elección tras elección, se repite sin avances concretos: ¿cómo garantizar que el deber cívico de votar se cumpla de manera efectiva y justa?
Coincido plenamente en que el voto obligatorio, ya que creemos que la democracia, no sobrevivirá si los derechos no están acoplados a los deberes y para que sea efectivas deben ir acompañado de sanciones proporcionales. Pero más allá de las multas, lo que está en juego es la legitimidad del sistema político y la confianza ciudadana en sus instituciones. Si el incumplimiento del deber de votar no tiene consecuencias reales, el mensaje que se transmite es que la participación es opcional, incluso cuando la ley dice lo contrario.
A cuatro meses de una elección crucial, es hora de que el Congreso y el Ejecutivo dejen de postergar esta definición. La democracia no se fortalece con discursos, sino con decisiones concretas que promuevan la participación informada y responsable de todos los ciudadanos.
Luis Felipe Mujica – Programa Carta Ciudadana
Mauricio Pérez – Programa Carta Ciudadana
