Señor Director:
La Asociación de Diplomáticos de Carrera (ADICA) criticó públicamente la designación de Patricio Morales, ex presidente del Partido Liberal (PL) como embajador de Chile en Uruguay, insistiendo en el compromiso y la regla no escrita, que al menos el 80% del total de embajadores provengan del Servicio Exterior.
Al respecto, quisiera agregar dos aportes, en calidad de ex presidente de ADICA:
a) Los embajadores de carrera están capacitados para ejercer funciones diplomáticas no sólo en destinos calificados como difíciles o que no sean requeridos por la élite política, sino que también en aquellos países que son importantes desde un punto de vista nacional y profesional.
b) La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado debiese estar facultada constitucionalmente para examinar los nombramientos de embajadores “políticos”. Dicho examen -no vinculante- serviría para conocer las competencias y experiencias del respectivo candidato, previo a su nombramiento.
Francisco Javier Devia Aldunate

Así dice la lógica y la decencia
Muy buena idea. Podríamos, en este tema, al igual que en otros, tratar de acercarnos a estándares OCDE, aunque vaya en contra de una acendrada mala práctica donde siempre se descubren razones para justificar un nombramiento «político».