Señor Director:
Respecto a los casos de corrupción y mal uso de recursos en innumerables municipalidades, sugiero instaurar la obligación de realizar un mínimo de dos capacitaciones de formación en el Estado a todos los cargos de elección popular y funciones críticas de cada municipio de Chile.
Debe incluir al alcalde, Concejo Municipal y otros estamentos administrativos. De esta forma, les serán entregadas las mínimas herramientas y conocimientos para ejercer adecuadamente su trabajo.
A la vez, debiesen ser exigibles auditorias anuales realizadas por empresas auditoras externas certificadas.
La ciudadanía exige que las personas elegidas comprendan su labor, ejerzan diligentemente su rol fiscalizador sobre los recursos y la probidad sea el mínimo de toda gestión.
Chile no aguanta más la imagen de autoridades y empleados públicos saliendo esposados de los municipios. Mejorar la gestión municipal, restaurar la confianza ciudadana y ayudar a disminuir el descrédito en la función pública es hoy imprescindible.
Por Paula Santa María Crespo
