Señor Director:
En tres semanas el nuevo gobierno se ha visto envuelto en una gran problemática, que es la violencia social -ya desatada desde hace varios años-. La nula reacción frente a la balacera ocurrida en la visita de la Ministra Siches en La Araucanía, la querella en contra del Carabinero que estaba siendo atacado brutalmente por un grupo de jóvenes, y la reciente declaración del Ministro de Educación Marco Ávila en la que señala que: “Tenemos como tesis importante que la vuelta abrupta a la presencialidad, a la jornada escolar completa provocó un estallido de violencia, ya que en dos años los niños no habían estado vinculados comunitariamente», demuestran que el gobierno no está siendo capaz de enfrentar esta ola de violencia que azota al país.
Para condenar estos actos no se requiere una posición política, ya que hacer vista ciega ante la violencia puede desencadenar serios problemas de gobernabilidad. Por lo mismo, urge que el Presidente Boric levante la voz y haga políticas orientadas en condenar el vandalismo, de lo contrario la calidad de vida de los chilenos seguirá siendo afectada por delincuentes.
Camilo Inssen.
